Los coronavirus, tema de grandes discusiones en estos últimos días, es en realidad una familia de virus con características comunes. Conviven con nosotros desde hace muchísimos años, pero la alarma mundial ha sido provocada por una nueva variante: el COVID-19. Desconocido parcialmente por los científicos y temido por todos, en esta nota te explicamos cómo no cundir el pánico y protegerte al máximo.
¿Qué es el COVID-19?
Para saber cómo combatir algo, tenemos que saber a qué nos estamos enfrentando. La propagación de este virus y el miedo ante lo desconocido ha hecho que se genere y difunda información errónea al respecto. El COVID-19 es una afección respiratoria que se contagia de persona a persona. No suele ser letal en las personas sanas pero sí puede serlo para las personas con patologías previas y sistemas inmunológicos débiles. Los síntomas pueden manifestarse entre 2 a 14 días después de la exposición. El virus fue detectado en Wuhan, China, pero actualmente está en circulación en todo el mundo. No existen en la actualidad vacunas, ¡pero sí formas de evitar o limitar el contagio!

¿Cómo reconocerlo?
Los síntomas son: fiebre, tos y dificultad para respirar. Aunque la sintomatología no es precisa ni característica, la sospecha y la prevención pueden resultar útiles para su detección. Si se detectan estos síntomas, se debe consultar a un médico, preferencialmente a domicilio (para no exponer a otras personas). A pesar de la falta de información, la OMS vigila atentamente la situación en el mundo y ha elaborado una serie de pautas para limitar el riesgo de la difusión de este nuevo virus.

El COVID-19 en el mundo
Han pasado dos meses desde que se registraron los primeros casos en China, más precisamente en Wuhan. Actualmente, el coronavirus se encuentra presente en más de sesenta países en todos los continentes. Aunque aún no se considera una pandemia, las posibilidades de que lo sea son elevadas y por ende es imperioso contenerlo a tiempo. Medidas tales como bloquear vuelos de países con elevados casos de COVID-19 y controles en los aeropuertos han contribuido a limitar el impacto y la propagación del virus. Los países con más contagios se encuentran en Asia, pero el virus se está difundiendo rápidamente también en Europa.

Recomendaciones para evitar el contagio
Aunque en casi todo el mundo se dispararon las ventas de las mascarillas, existen medidas más aconsejables ante esta emergencia global. Lavarse las manos con regularidad utilizando desinfectante, no acercarse a personas con síntomas dudosos y evitar desplazamientos innecesarios a las zonas que presentan más casos confirmados podría ayudar notablemente a reducir las posibilidades del contagio. Los lugares con gran afluencia de personas deberían ser evitados en la medida de las posibilidades.
Por último, es importante estar tranquilos y difundir tranquilidad e información corroborada: los mejores científicos del mundo y el personal sanitario están abocados a encontrar soluciones en el corto plazo. Por último, resulta de gran importancia respetar las decisiones de los gobiernos orientadas a la protección de los ciudadanos, aunque las mismas comprometan o limiten las libertades individuales.


