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ENTREVISTAS

Buscar nuestras raíces para entender el presente

presente - ciudad

Muchas veces para entender quiénes somos en el presente hay que ir a buscar respuestas en el pasado, escarbando hasta las raíces. Sumergirnos en nuestra historia familiar puede ayudarnos a descubrir más sobre nosotros mismos. Esto mismo fue lo que Thamara Desalvo decidió hacer: ir a Quiliano al pueblo de sus tatarabuelos para resolver algunas incógnitas sobre su historia familiar y su pasado. Esta es la entrevista que nos brindó para compartir su experiencia.

¿En qué año llegaron tus antepasados y a dónde?


No tengo la fecha precisa en la que llegaron, pero estimo que a principios del 1900. Mi tatarabuelo se casó en Uruguay con una joven uruguaya, también ella descendiente de italianos, en el año 1910. Tampoco sé si vinieron primero a Montevideo y decidieron quedarse acá o si fue, más que una elección, una circunstancia.

presente - cascada


¿Qué historias conocías del lugar de tus antepasados?

Sinceramente ninguna. Con las generaciones que pasaron se fue perdiendo un poco el lazo con Italia. Nos fuimos “uruguayizando”, se perdió el idioma y ninguno en la familia parecía querer remontarse al pasado para preservarlo. Después de tres o cuatro generaciones yo asumí ese rol en mi familia: reconstruir ese vínculo, explorarlo, acercarme curiosa a él. Lo hice en parte aprendiendo el idioma, tramitando la ciudadanía, viajando hasta el lugar de mis raíces. También contando y proponiendo con mucho entusiasmo las historias que descubrí, intentando extender la invitación a otros familiares para que también ellos se interesen por lo que, en definitiva, nos acomuna a todos.

presente - quilano

¿Por qué decidiste ir a conocer el pueblo en el presente?

Decidí hacerlo en el presente, porque sentía que era una pieza indispensable del puzzle de mi identidad. Sabía que había algo de mí ahí, lejos, enterrado en lo profundo del ADN pero todavía latente. Era una curiosidad, una perspectiva que francamente me fascinaba. Sentía y pensaba que así podía conocer mejor a mis antepasados, que con una elección (la de migrar y establecerse al otro lado del mundo) influyeron en la vida de muchísimas personas que vinieron después: sus descendientes.

¿Qué sentís cuando pensás en tus antepasados? ¿Hay algo que te gustaría decirles?

Me los imagino muchas veces. Lamentablemente en mi familia no quedaron registros de sus vidas,  no existía la tecnología que existe hoy y por ende es más difícil reconstruir ciertos momentos. Me hubiese encantado encontrar un diario en el que relatasen cómo fue atravesar el océano hace cien años, si tenían miedo, dudas, si se enfermaron en el trayecto. Un ser humano vive aproximadamente 80 años, pero nuestro legado y nuestras palabras escritas viven mucho tiempo más. Quisiera darles las gracias por toda la valentía que demostraron, no sé juzgar si la elección fue buena o mala, pero espero que para ellos haya sido la correcta.

Volver a casa

Visitar Quiliano tuvo un valor muy grande para la tataranieta de los Desalvo: “Me gusta conocer más de esa historia que no viví en carne y hueso pero que de alguna forma me pertenece, es un poco mía”. Si bien en este viaje Thamara no pudo conocer la casa originaria de sus tatarabuelos, decidió que aquel sería solamente un primer encuentro con el lugar de sus raíces. Un lugar al que piensa volver.

Buscar nuestras raíces para entender el presente ultima modifica: 2020-08-04T10:23:09-03:00 da Clara Planelles
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