Si pensamos en la cultura uruguaya y en las ilustres personalidades que le dieron vida, es imposible no tener en mente a este célebre autor. De ascendencia italiana, pluma ingeniosa y mirada dulce, este escritor alcanzó la popularidad internacional, con obras traducidas a más de veinte idiomas y numerosos reconocimientos. En esta nota te proponemos conocer a un escritor cuya vida y obra no te dejará indiferente: Mario Benedetti.

Historia de un escritor: Mario Benedetti
Mario Benedetti nació en Tacuarembó, Uruguay, el 14 de septiembre de 1920, hijo de Brenno Benedetti y Matilde Farrugia, ambos de nacionalidad italiana. Aunque sus padres habían podido estudiar y no se encontraban inicialmente en dificultades económicas, las circunstancias se endurecieron tiempo después, cuando Brenno fue estafado, obligando a la familia a trasladarse de Tacuarembó. Mario llegó a los cuatro años a la capital. Estudió en prestigiosos lugares como el Colegio Alemán, aunque tuvo que retirarse a temprana edad para comenzar a trabajar. Así comenzó a trazarse un destino de viajes, exilio, libros y nostalgias que contribuiría a formar un escritor prolífico y una personalidad entrañable.

Los primeros pasos de Mario Benedetti en la escritura
Luego de unos años en Argentina, el joven Mario regresó a Uruguay, donde comenzó a formar parte de la revista Marginalia y posteriormente de la revista Número. Su participación en la redacción de estos proyectos significó para él un acercamiento a un mundo que lo cautivó para siempre: la escritura. Años más tarde escribiría su primera obra ensayística, Peripecia y novela (1948) que daría inicio a una pluma inquieta y al afán de retratar el mundo con palabras. En 1960 dio un salto sin vuelta atrás, escribió “La tregua“, el libro que lo catapultó al éxito internacional. Sus textos, que combinan la rebeldía y la dulzura, proporcionaron una ventana de sosiego al país, que se aproximaba rápidamente al abismo: la dictadura.

Más que un escritor: periodismo y política
Mario Benedetti no fue un hombre de pulso débil. En aquellos tiempos revueltos de nuestro pasado, decidió involucrarse asumiendo los riesgos de no ser indiferente. Habiendo dirigido tres veces el semanario más importante del Uruguay, Marcha, con un claro perfil de izquierda, se colocó rápidamente en la mira del brazo dictatorial, que se encargó de frustrar, con el ejercicio de la fuerza, que el semanario prosperara, clausurándolo en 1974.
Sus ideas marxistas, su admiración por la Revolución cubana, su firme oposición a los tratados militares entre Estados Unidos y Uruguay y su compromiso para juzgar los crímenes militares habían decidido su destino: el exilio. Perseguido y amenazado por el avance de la dictadura se refugió durante doce años en el extranjero: Perú, Cuba, y, finalmente, España. Sus obras denotan su compromiso político, que no abandonó jamás en toda su trayectoria como escritor.
Los aplausos antes del telón
Si de premios y reconocimientos se trata, a Mario Benedetti de seguro no le faltaron. Entre los premios de mayor envergadura que recibió se encuentran: el Premio Jristo Botev de literatura de Bulgaria, el Premio Llama de Oro 1987 de Amnistía Internacional, el Premio León Felipe de España a los valores cívicos, el VII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Posteriormente recibió el Premio Iberoamericano José Martí, el Etnosurm, el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo y se le también el Premio de Letras del Fondo Cultural de la Alternativa Bolivariana para las Américas. En 2002 obtuvo el título de Ciudadano Ilustre de Montevideo y en 2009, año de su muerte, fue homenajeado por la Sociedad Argentina de Escritores.

La muerte es solo un síntoma de que hubo vida
Así lo escribió él mismo, quizás ya pensando a su epitafio. Luego de doce años en el extranjero Benedetti volvió a su país natal, a aquella ciudad que lo acogió cuando solo tenía cuatro años. Padecía una enfermedad pulmonar crónica por la que había sido internado en numerosas ocasiones. Su condición se agravó tras la muerte, tres años antes, de su compañera sentimental, Luz. El 17 de mayo de 2009, sin poder superar su deteriorado estado de salud y a los 88 años, muere en Montevideo el genio de las letras uruguayas, Mario Benedetti. Como consuelo nos queda la vasta producción literaria que nos dejó, que reflejan su mirada aguda, su entusiasmo y la intensidad con la que afrontó la vida.


