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PERSONALIDADES

Delmira Agustini: la mujer que desafió a una época

Delmira - abanico

Uruguay, aunque pequeño, siempre fue cuna de grandes mentes que revolucionaron la cultura y el arte. Hoy te queremos contar un poco más sobre la vida y la producción literaria de una escritora excelsa de nuestro país. Una personalidad que no admitía algunas convenciones sociales, una mujer que, con la complicidad de su pluma, desafió a una época: Delmira Agustini.

Delmira: una niña de mente vivaz

Delmira nació en el año 1886, en Montevideo. Era hija de un uruguayo, James Agustini y de una argentina, María Murtfeld. Como su apellido deja fácilmente intuir, su familia tenía orígenes italianos. A pesar de eso, Delmira no conocía muy bien el italiano y escribía únicamente en español. Durante su infancia, se destacó por ser una niña despierta, aplicada y deseosa de saber: sus padres se encargaron de educarla en diferentes asignaturas, con rigor y disciplina. Quizás, los marcados límites de sus primeros años, la volvieron una niña, y posteriormente adolescente, introspectiva. Así nació una de sus más grandes pasiones, que le permitía canalizar la gran energía de un interior rico e inquieto: la poesía.

La poesía para reivindicar a la mujer

Nacida a finales de XIX, la sociedad en la que creció Delmira era muy distinta de la que conocemos hoy. La mujer estaba mucho más rezagada que el hombre en materia de disfrutes y derechos y debía de aspirar a ser una madre ejemplar y una esposa modelo. Con una poesía osada y versos eróticos, Delmira decidió voluntariamente escapar de aquel papel que le había reservado su familia burguesa. Publicó muy joven sus primeras poesías, en revistas de prestigio en esa época, tales como Rojo y Blanco y La Pètite Révue. Su talento no pasó desapercibido, incluso para autores como Rubén Darío, que la admiró desde que la conoció. Esta fue una relación preciada para Delmira, alimentada de la admiración recíproca. En las obras de esta escritora, se percibe la influencia de esta admiración y amistad, evidencias de una adhesión al estilo del poeta nicaragüense: el modernismo.

El contorno de una tragedia

Su agitada vida social, con gran participación cultural, la posicionó rápidamente en los mejores salones de aquel Montevideo burgués. Vivaz como lo había sido desde su infancia, Delmira amaba entretener a sus amigos con el piano o la poesía. En estos escenarios de su vida cotidiana conoció a Enrique Job Reyes, con quien iniciaría un intercambio epistolar. Era, como ella, un joven de familia acomodada, y pronto iniciarían una relación furtiva. Los padres, conservadores y protectores en algunos aspectos, no aprobaban aquella unión. A pesar de la oposición de sus progenitores, Delmira decidió casarse con Enrique, pero el matrimonio no prosperó. Él le reprochaba su producción literaria: no aceptaba de ninguna manera la fogosidad del ánimo de Delmira, proyectada en sus letras. El divorcio era la única posibilidad. Después de esa desilusión, Delmira estaba pronta para un nuevo amor: el escritor argentino Manuel Ugarte.

Delmira - Retrato

Delmira, más vida para amar

En aquellos tiempos, no era común utilizar el término “feminista” y “femicidio”, pero Delmira coincidía plenamente con la primera palabra y su trágica y prematura muerte lo hicieron con la segunda. Destruida por las críticas de su primer amor, la poetisa estaba decidida a refugiarse en la poesía que jamás abandonó. Enrique, dolido por un divorcio que concibió como una afrenta, tenía otro plan. Citó a Delmira en una habitación de hotel y allí le arrebató la vida con dos disparos. Tenía solamente 27 años. Él, posteriormente, optó por el suicidio. Los periódicos de la época intentaron justificar el asesinato, atribuyéndole una carga de culpa a la poetisa difunta. Era, en efecto, una mujer que hablaba de deseos sexuales sin pudores, que había utilizado el recentísimo derecho al divorcio y que no estaba dispuesta a renunciar a su pasión más grande incluso después de casarse. Su deseo de tener “más vida para amar”, expresado en uno de sus poemas, no se cumplió. Sin embargo, los pocos años que vivió le bastaron para deleitar y deleitarse en el arte y, mientras tanto, erigirse valiente contra los sinsentidos que pretendieron gobernarla.

Delmira Agustini: la mujer que desafió a una época ultima modifica: 2020-08-03T17:00:00-03:00 da Thamara Desalvo
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