En esta nota queremos compartirte palabras y expresiones característicos de Uruguay o más genéricamente del Río de la Plata. Algunas están muy vigentes, otras solo las recuerdan los más grandes, y algunas son poco conocidas. Sin embargo, hay algo que todas tienen en común: forman parte de nuestra identidad y nuestra cultura.

Las que van quedando atrás
Qué mejor para empezar este recorrido que recordar un adjetivo que nos muestra que una cosa, situación, o circunstancia es de resultado óptimo. También denota belleza (o perfección): nos referimos a “pipí cucú”. Un ejemplo puede ser: “la sopa me quedó pipí cucú”. Y si hablamos de adjetivos “bellos”, podemos hablar de “pituco”. Esta última también refiere a la belleza sobre algo, además de indicar elegancia y/o lujo. A modo de ejemplo, puede ser “ese auto es realmente pituco”. Asimismo, es usada para referirse a la indumentaria de una persona o a su clase social (con un significado ligeramente despectivo).

Porque no somos los únicos que hablamos así
Sin duda nuestra manera de pronunciar y de hablar el idioma español, solo la compartimos con gran parte de Argentina. Se puede decir que existe una variante del idioma español, propia del Río de la Plata. Un claro ejemplo es el fenómeno del “yeísmo”. El mismo es el nombre que se le otorgó a la pronunciación sonante de la “ll” y la “y” cuando está junto a una vocal. Un sonido muy similar al que pronunciamos para reclamar silencio.

Algunas palabras significan algo aquí y otra cosa por allí
Palabras que para algunos no significan nada, para otros pueden significar algo, y para otros hasta pueden ser malsonantes. Por ejemplo, tenemos algunas palabras como “zapatillas”. En Uruguay este vocablo hace referencia a un calzado cómodo, sin cordones, suela baja y de estilo casual. Todo lo contrario para nuestros vecinos argentinos ya que para ellos es un tipo de calzado de estilo deportivo. Es decir, el calzado que elegirías para salir a hacer deporte, por ejemplo. En este caso, los uruguayos nos decantamos por el término “championes”. Esta palabra proviene de la herencia que dejó una marca de los Estados Unidos, luego de ponerse de moda en nuestro país.
Algunas las compartimos
Si hay una palabra que sea compartida con nuestros vecinos, propia de nuestras culturas regionales, es “tano”. Este termino fue y es el empleado coloquialmente para referirse a la población inmigrante italiana que llegó a nuestras latitudes. Esta denominación deriva de la época en la que la migración italiana estaba muy extendida en nuestro continente. Era frecuente que se les preguntara (en las distintas oficinas de inmigración) a los recién llegados de dónde provenían. Muchos provenían de la ciudad italiana de Nápoles, por lo que estos decían “yo soy napoletano”. Con el tiempo la palabra se acortó, se formó el vocablo actual y los locales la empezaron a usar.

Creaciones nuestras
Una muletilla-palabra bien nacional es el uso de “bo”. Se usa cuando nos dirigimos a alguien. Por ejemplo, “traeme eso, bo”, o “bo, vení para acá”. El origen es un poco confuso, hay versiones que apuntan a que proviene de la palabra “vos”. Es importante destacar que se trata de un término extremadamente informal, por lo que es necesario conocer bien a la otra persona antes de utilizarlo para no resultar vulgar. Otra palabra bien montevideana es “botija”. Botija quiere decir “niño”, de forma cariñosa. Además, tenemos otras palabras para mencionar a un niño pequeño, una de ellas es “gurí”, usada muy frecuentemente por nuestras madres, abuelas y tías, sobre todo en plural como “gurises”. Un término similar (y autóctono) es “chiquilines”.

Las expresiones son varias, pero destacamos las siguientes. Cuando queremos que alguien deje de pregonar su mensaje, o que simplemente se aleje de nosotros se suele usar “tomate los vientos”. Para seguir en la misma línea del viente (y referirnos al frío) podemos utilizar las siguientes expresiones: cuando hay viento, es bastante insistente, e ingresa por una pequeña rendija, decimos que “viene un chijete de aíre frío”. También, cuando hace frío seco y está presente el viento se suele decir que “hay un tornillo”. ¿Qué te parecieron? ¿Ya las conocías? Contanos en los comentarios tus palabras y expresiones diferentes.


