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HISTORIAS

Roberto Canessa: el hombre que nació dos veces

Roberto Canessa - Roberto Canessa

Historias de coraje, sufrimiento y determinación, atravesadas por la fe y las ganas genuinas de serle útil a los demás. Una historia de un joven líder, resuelto a salvar su vida y la de sus compañeros en uno de los desastres aéreos más conocidos del mundo. La historia de un médico sobresaliente luchando contra una pandemia global, poniendo su conocimiento al servicio de otros y buscando técnicas más eficaces e innovativas. Ambas con un denominador común, el hombre que está detrás de ellas, un hombre que supo sobrevivir, o, mejor dicho, nacer dos veces: Roberto Canessa.

Roberto Canessa - Barco

Hijo de los barcos

Roberto Canessa nació en Montevideo, el 17 de enero de 1953. Durante su juventud se dedicó al rugby y se interesó por la medicina, campo en el que se desarrolla actualmente (más precisamente en la cardiología pediátrica). En una de las muchas entrevistas que concedió, rememoró su historia familiar y contó que tiene ascendencia italiana (como, además, evidencia su apellido). Aunque admitió contar con pocos datos al respecto, expresó que cree que su familia provenía de la Liguria. El coraje de asumir las riendas de la propia vida estaba impreso en su sangre, y durante su pacífica juventud seguramente no intuía que muy pronto debería utilizarlo. Estaba pisando la segunda década de su vida cuando sucedió el desastre: una colisión fatal que tuvo en vilo al mundo. Un accidente en la montaña y una inmensa prueba de carácter.

Roberto Canessa - Avión

Roberto Canessa y los Andes: ¿tragedia o milagro?

El accidente ocurrió el 13 de octubre de 1972. Tenía que ser un día feliz: en aquel avión de la Fuerza Aérea Uruguaya viajaba un grupo de estudiantes montevideanos a disputar un partido de rugby en Chile. Los integrantes del equipo Old Christians estaban animados: nada los hacía sospechar de que aquel día sería crucial para el resto de su existencia y que, para muchos, sería el último. El clima, sin embargo, presentaba indicios claros de desmejoramiento: las condiciones para volar no eran óptimas, lo que les obligó a detenerse provisoriamente en Argentina. Una serie de errores humanos y la incidencia climática fueron los factores determinantes para la colision del avión con la cordillera andina. De los 45 personas que viajaban en el avión, solamente consiguieron sobrevivir 16. Algunos murieron en el impacto, otros por la hipotermia, el hambre, la infección de las heridas y otros por un alud posterior que los enterró bajo la nieve. Hay quienes lo llaman “milagro” y quienes la llaman “tragedia”. Probablemente, el carácter fascinante de esta historia reside en la mezcla de ambas cosas.

Vencer al monstruo de nieve

El frío extremo y el lugar aislado y lejano de toda civilización parecían conducir a un único destino: la muerte. El desánimo se cernió sobre el grupo cuando después de diez días escucharon en una pequeña radio que la búsqueda de los sobrevivientes había sido suspendida. Más tarde contribuirían al mismo destino la escasez de los alimentos y el no tener información certera sobre la ubicación exacta en la que se encontraban. Para sortear estos obstáculos, el grupo se organizó como un verdadero equipo, asignando roles según las características de los sobrevivientes. Tuvieron que tomar decisiones difíciles, como alimentarse de sus compañeros muertos. Esta práctica, conocida como canibalismo, representó un antes y un después en la odisea de regresar vivos a casa. Estuvieron de acuerdo en no comer los cadáveres de las mujeres, práctica que respetaron.

Roberto Canessa - Andes

El arriero que precedió al milagro

Una vez que se aseguraron los nutrientes, todos entendieron la necesidad de buscar ayuda, ya que nadie los estaba buscando. Organizaron una expedición para explorar los alrededores y posibles rutas. El cansancio y las malas condiciones físicas obligaron a revisar los planes y a recortar el número de participantes de estas expediciones. Finalmente, fueron escogidos Fernando Parrado y Roberto Canessa: eran considerados los más fuertes del equipo. La última prueba, en aquella inmensa soledad helada, era encontrar la civilización y solicitar ayuda para los que no podían trasladarse. Y la encontraron: después de caminar decenas de kilómetros, divisaron, al otro lado de un riachuelo, a un arriero: Sergio Catalán. Arrojaron una piedra con un mensaje pidiendo ayuda, pero Sergio no sabía leer. A pesar de todo, se las ingenió para auxiliar a los jóvenes desesperados y gracias a su intervención, se consumó el milagro.

Roberto Canessa - Foto actual

Roberto Canessa hoy: “ayer ya pasó”

La frase la dijo Fernando Parrado, su compañero de travesía, pero refleja, de todas formas, un sentimiento común: la voluntad de ir hacia adelante, sepultando el dolor del pasado o, mejor dicho, haciendo de este el motor para continuar. Hoy en día Roberto Canessa es un médico exitoso y se encuentra liderando otro equipo, esta vez para desarrollar un innovador respirador artificial. La idea es utilizarlo para aplacar el avance del coronavirus. El monstruo es otro, pero las ganas y la convicción son las mismas que lo salvaron después de 72 días en la montaña. Las ganas que, en definitiva, le permitieron nacer dos veces.

Roberto Canessa: el hombre que nació dos veces ultima modifica: 2020-04-17T13:53:00-03:00 da Thamara Desalvo
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